¿Qué se necesita para ganar el bote más alto de la historia de Pasapalabra? Para Rosa Rodríguez, la respuesta es simple pero exigente: dedicación absoluta. La argentina, afincada en Galicia, no ganó por un golpe de suerte; ganó gracias a un plan de entrenamiento que ella misma describe como un trabajo a tiempo completo.

Una argentina ganó la versión española de Pasapalabra y se llevó el mayor pozo de toda la historia del programa

Al poco tiempo de comenzar su andadura en el programa, Rosa tomó una decisión drástica: pedir una excedencia laboral. "Es una oportunidad que tienes en la vida y quiero sentir que he dado el máximo", confesó durante su etapa en el concurso. Su rutina diaria incluía cinco horas de estudio riguroso, a menudo complementadas con tecnología (como la aplicación de memorización Anki).

Sin embargo, su secreto mejor guardado estaba en sus pies. Para compensar el sedentarismo de las grabaciones, Rosa recorría entre 15 y 18 kilómetros diarios por la montaña. Pero no caminaba en silencio; aprovechaba cada paso para repasar definiciones y datos mentalmente. "Desde que me levanto, estás intentando absorber", explicaba. Esa mentalidad de atleta de la lengua es la que ayer le permitió responder correctamente a la "M" de "Morrall" o la "P" de "Piafar", transformando sus caminatas por Galicia en un camino directo hacia la gloria y la fortuna.